lunes, 28 de septiembre de 2009

CONTEMPLACIÓN

Se trata de un conjunto de figuras humanas -hombres y mujeres- colocadas sobre bases de inspiración totémica, que invitan a detenerse en la vorágine actual, detenerse a contemplar. Como señala el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, contemplar es "ocupar el alma con intensidad" para pensar en el hombre, en Dios, en el yo y en el otro. Solitarias e interrogantes, estas esculturas están cargadas de misticismo y, sobre todo, de un descanso de alma. Así, autónomas o en grupos, conforman un ritual personal, para mirar el mundo y reflexionar sobre él.
María Eugenia Sahli estudió Arte en la Universidad Católica. Se inició como pintora con una obra centrada en la figura humana. Con el tiempo, fue integrando el paisaje en su pintura, logrando una conjunción entre mujer y bosque, como metáfora y parte de un mismo cuerpo.
La necesidad del volumen le llevó a trabajar la escultura, interesándose específicamente en la cerámica gres por la riqueza de su textura y colores, lo que le permitió conservar el carácter pictórico de su trabajo anterior. También le interesó la cerámica porque, pese a ser un material utilizado como paso anterior a obras en bronce, tiene la cualidad de conservar la huella de la artista, el paso de su mano que modela, golpea, trabaja la materia.
Sus hombres y mujeres, colocados sobre bases rugosas, hablan del hombre ante el mundo y logran unir hombre y tierra, hombre y creación.
     

















































martes, 15 de septiembre de 2009

ATTENDERE

Sobre esta palabra, cuyo significado es "acoger favorablemente al otro", M. Eugenia Sahli construye un nuevo lenguaje formal que indaga en el misterio de las relaciones humanas. A través de esta complejidad vertiginosa, inherente al ser humano, la artista va modelando figuras que adquieren una condición de ambigüedad y misterio. Hombres y mujeres como una sola forma, nacen y mueren en la materia primigenia del barro. Llegan a lo más alto, al borde del abismo y son detenidos por una fuerza que sostiene, que impulsa y que acoge.
Estas obras son el reflejo de un proceso natural vivido por la escultora, a partir de su exposición anterior "Contemplación".
Hay un camino de reflexión y búsqueda que comenzó con un lenguaje formal más introspectivo que le permitió reconocerse como mujer creadora, como artista.
Attendere es el final de un recorrido y también un comienzo. Es encontrarse para el otro, es poder abrirse y liberarse en un gesto de entrega infinita.

Macarena Murúa









jueves, 10 de septiembre de 2009

Bienvenid@s